martes, 20 de abril de 2010

Mérida : La Alcazaba Árabe tendrá iluminación artística este año

Mérida , 20.04.10- JUAN SORIANO - Hoy Digital
Foto : Recinto de la Alcazaba Árabe, en el que se instalará este año una red de alumbrado artístico. :: BRÍGIDO
La Fundación Sevillana-Endesa y la Consejería de Cultura firmarán en mayo el convenio para intervenir en el recinto .
El objetivo es que la instalación pueda estar lista en verano para acoger las primeras visitas nocturnas .
Un nuevo recinto monumental de Mérida podrá ser visitado de noche gracias a la instalación de un sistema extraordinario de iluminación. La Alcazaba Árabe contará este año con esta mejora, lo que permitirá extender a este yacimiento la actividad que con tanto éxito se celebra en fechas señaladas en el Teatro y el Anfiteatro Romanos.
La Fundación Sevillana-Endesa y la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura han llegado a un acuerdo para llevar a cabo esta actuación, que en la actualidad se encuentra en fase de desarrollo con la redacción del proyecto técnico. Por ese motivo, aún se desconoce el presupuesto y el alcance de una intervención que ensalzará el valor de unos de los monumentos más visitados de la ciudad.
Según explica Sevillana-Endesa, las dos instituciones están pendientes de cerrar una fecha para la firma del convenio de actuación, que se espera rubricar en mayo. A partir de ese momento, se darán los pasos para que puedan comenzar las obras. Aún se desconoce cuándo podrán arrancar, pero se espera que puedan estar listas a lo largo del verano, de modo que ya se puedan organizar las primeras visitas nocturnas al monumento árabe.
La iluminación extraordinaria de la Alcazaba es uno de los proyectos más destacados del Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida para el presente ejercicio y una de las mejoras previstas en el recinto, que data del siglo IX. Además del nuevo alumbrado artístico, la entidad pretende habilitar el jardín de antigüedades del monumento y acometer varias intervenciones arqueológicas en su interior. A esto se une la renovada forma de visita al complejo, que desde el pasado mes de octubre tiene su entrada para turistas junto al Puente Romano, en una de las principales puertas de acceso a la antigua Mérida.
Varios precedentes
La colaboración en las labores de iluminación de los monumentos de Mérida por parte de la Fundación Sevillana-Endesa y de la Fundación Endesa, dos entidades distintas de la compañía eléctrica, tiene varios precedentes.
El más reciente se encuentra en la renovación de la instalación que alumbra el Puente Romano y parte de la muralla de la Alcazaba Árabe. Endesa y Aqualia unieron esfuerzos para llevar a cabo estos trabajos, que contaron con un presupuesto de 180.000 euros y que se encuentran en funcionamiento desde 2008. Sin embargo, estos equipos están ahora pendientes de reparación después de los daños sufridos por la crecida del río Guadiana tras las intensas lluvias del pasado invierno.
Pero, sin duda, el modelo a seguir es el que se implantó en el principal conjunto monumental de Mérida. Desde el año 2000, el Anfiteatro cuenta con un alumbrado extraordinario gracias a la instalación de más de 200 puntos de luz, para lo que Sevillana-Endesa invirtió 210.000 euros. Poco después, en 2002, esta mejora también llegó al Teatro Romano, con unos 230 puntos de luz y un presupuesto de 180.000 euros.
Desde entonces, ambos monumentos pueden acoger visitas guiadas nocturnas, un atractivo que se considera estratégico para el turismo emeritense, ya que contribuye a aumentar las pernoctaciones en los establecimientos hoteleros de la ciudad. Sólo durante la Semana Santa y el pasado puente del Pilar participaron en esta actividad unas 1.500 personas, un éxito que también se quiere trasladar a la Alcazaba Árabe.
La iniciativa es aún más interesante si se tiene en cuenta que el complejo de origen islámico es el segundo monumento más visitados de la ciudad sólo por detrás del buque insignia del turismo emeritense, el Teatro Romano y el aledaño Anfiteatro.
Junto a esto, también cuentan con iluminación artística monumentos como el Templo de Diana, el Pórtico del Foro, el templo de la calle Holguín, el Arco de Trajano, el Acueducto de los Milagros, el 'castellum aquae' y las termas del parque de San Lázaro. En estos casos la instalación facilita su contemplación desde el exterior, pero no contribuye a la organización de visitas nocturnas, un nuevo producto para el turista que muy pronto también se podrá disfrutar en la Alcazaba Árabe.

viernes, 2 de abril de 2010

Unos 15 metros de la muralla de la Alcazaba de Badajoz se desploman

Badajoz ,01/04/2010 FERNANDO LEÓN - Crónica de Badajoz
Fotos : Oto - José Carlos Nuñez Sosa
Se desploma parte de la muralla abaluartada y sepulta tres coches.la lluvia, posible causa del corrimiento del terreno
15 metros del lienzo de la muralla abaluartada de finales del siglo XVII de Badajoz, en la calle Joaquín Rojas Gallardo, se ha desplomado esta mañana sobre tres vehículos aparcados en las proximidades. No hubo daños personales.
Se trata del tramo de sujección del camino de ronda que sube al baluarte de Trinidad.
Al parecer, según barajan los técnicos como primera hipótesis, las intensas lluvias de las semanas pasadas reblandecieron el terreno y han provocado el corrimiento de tierra por los bajos de la muralla.
Los bomberos acordonaron la zona y establecieron un perímetro de seguridad, además de recoger los cascotes más pequeños.
Junto a los bomberos acudieron efectivos de las policías Nacional y Local, el concejal Javier Gutiérrez y el alcalde, Miguel Celdrán

viernes, 26 de marzo de 2010

Propuesta de Candidatura Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2010 para los descendientes de moriscos-andalusíes

Fuente : http://www.moriscosconcordia.com/

Los abajo firmantes, en nuestro nombre y desde una profunda reflexión individual, hemos decidido respaldar la candidatura al Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2010 para los descendientes de moriscos-andalusíes, que presenta la Fundación Blas Infante, coincidiendo con el 400 aniversario de su último destierro de la península ibérica, como gesto simbólico y necesario para la completa reconstrucción de la memoria colectiva hispana; en reconocimiento a la manera ejemplar con la que han conservado viva y conscientemente su identidad cultural en los lugares de destino; y desde la hermandad, la justicia y la igualdad de razón con el concedido hace 20 años a las comunidades sefardíes.
Apoya la propuesta
I
Llamamos moriscos-andalusíes a los hispanos que fueron extrañados de la península ibérica y de la identidad nacional española, por el sólo hecho de ser o parecer musulmanes, o por descender de quienes fueron o parecieron musulmanes. Aceptamos el término morisco, a pesar de su carácter fragmentario y peyorativo, entendiendo que también comprende por analogía a musulmanes andalusíes y mudéjares. Sin embargo, los integrantes de aquel grupo heterogéneo de desterrados negaron calificarse de esta forma, prefirieron llamarse andalusíes y todavía hoy son denominados así en los sitios donde recalaron. Como una prueba más de concordia, hemos decidido conciliar ambos términos con los que se conocen a la misma realidad vista desde la otra orilla.
Aunque existieron persecuciones y exilios anteriores, el proceso oficial de asimilismo y destierro de los moriscos-andalusíes comenzó a partir de la unificación territorial y religiosa llevada a cabo en la península ibérica entre los siglos XV y XVI. Las proyecciones imperial en Europa y colonial en América, unidas a la creciente influencia del catolicismo como religión de Estado, hacían cada vez más incómoda social y políticamente la presencia del “otro” en los Reinos peninsulares de aquella España recién nacida. Sólo que judíos, musulmanes o gitanos eran tan españoles como quienes decidieron que sólo merecían serlo los que pudieran acreditar su ascendencia veterocristiana y limpia. Sobre estos grupos la historia oficial realizó una construcción antropológica de extrañamiento sin precedentes en España. A tal fin, primero se desterró a los sefardíes. Luego se inició la persecución contra el pueblo gitano. Y después, fueron expropiados y obligados a bautizarse a los mudéjares o musulmanes hispanos. Este hecho supuso la creación artificial de una categoría humana hasta entonces inexistente, convertida por decreto en minoría étnica sin serlo, y compuesta por aquellos musulmanes o hijos de musulmanes, asimilados o no, a los que denominaron genérica y despectivamente “moriscos”. La injusta persecución que padecieron estos españoles alcanzó su cenit, que no su final, con su destierro a partir de 1609.
Quienes lograron sobrevivir al duro trance del exilio, se dispersaron por los cuatro puntos cardinales, desde Tánger a Estambul, llegando incluso a América y al África subsahariana. Pero la mayoría de los supervivientes se instalaron en la costa magrebí, especialmente en los actuales Marruecos, Argelia y Túnez. La adaptación no siempre fue fácil debido a su condición hispano-andalusí y a sus diferencias en la lengua, costumbres e incluso religión con la población autóctona. Porque siendo cierto que muchos de estos moriscos eran conversos que guardaban de manera imperfecta el modus vivendi islámico, otros tantos eran cristianos convencidos por dentro y por fuera. En cualquier caso, aquellos desterrados se siguieron llamando a sí mismos “andalusíes” para mantener viva la memoria de su pertenencia sentimental hispana. Y lo han hecho hasta hoy, en sus apellidos y cultura más íntima y refinada, a pesar de la dificultad añadida que les supone mantener este hecho diferencial en comunidades que hablan mayoritariamente el mismo idioma y rezan al mismo Dios que provocaron su extrañamiento. Por todas estas razones, preferimos llamarlos moriscos-andalusíes, más allá del rigor academicista, en un ejercicio sincero de justicia espiritual e histórica.
II
La concesión del Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2010 a los descendientes de moriscos-andalusíes no constituye un ejercicio marginal de arqueología, sino de reconocimiento y visualización de una identidad cultural viva, propia y diversa, que nos pertenece. Aquí y allí. Porque fueron muchos los moriscos que no marcharon, muchos los que regresaron, y todavía más las huellas derivadas de su resistencia cultural que se han incrustado para siempre en el alma hispana. Unas huellas que con poco esfuerzo se pueden recorrer en nuestros días: un urbanismo singular, una tipología constructiva, su elogiada vocación hortofrutícola, la gastronomía, la lengua, el folklore y la música, la onomástica, la artesanía, el paisaje y su ordenación… Y, sobre todas ellas, las huellas en el alma. Las civilizaciones sobreviven a las personas y la morisco-andalusí, transmisora y depositaria de saberes, se mantuvo viva en la península ibérica gracias a la actitud de los que optaron por quedarse para superar el trauma del destierro. A aquellos españoles, condenados a vivir como topos, no les quedó más opción que esconder su condición morisca o aparentar exageradamente su antisemitismo e islamofobia como mecanismos de supervivencia. Y lo hicieron en permanente convivencia y simbiosis civilizatoria en los lugares de exilio interior. Así nació una cultura nueva, genuinamente nuestra, de la que desconocemos su raíz auténtica porque hemos negado sistemáticamente su existencia. Aceptar esta realidad ocultada equivale a aceptarnos a nosotros mismos y a completar definitivamente el mosaico intercultural del alma hispana, rota por la intolerancia contra toda disidencia o contra la más simple diversidad, con una de sus teselas más importantes y paradójicamente más invisible: la morisco-andalusí.
Allí donde decidieron permanecer tras el exilio, los descendientes de moriscos-andalusíes son y representan un paradigma intercultural, pacífico y respetuoso, absolutamente necesario en estos tiempos de homogeneización global. Un modelo de resistencia creativa, allí donde fueron y aquí donde se quedaron. Un ejemplo vivo y posible de pertenencia a dos culturas en un mismo espacio y en un mismo tiempo. Un testimonio real de las consecuencias que acarrea la negación del pluralismo y la diversidad cultural. Los moriscos-andalusíes son Occidente en Oriente porque fueron Oriente en Occidente. Ellos somos nosotros porque nosotros también somos ellos. Son una demostración auténtica y veraz del reto migratorio e intercultural de la contemporaneidad: se puede ser de cualquier lugar sin renunciar a ser uno mismo.
La Humanidad se enfrenta a un desafío de enorme valor y significado: el establecimiento de un modelo civilizatorio democrático que garantice el ejercicio de la ciudadanía, no como refugio de privilegios, sino como reconocimiento efectivo de derechos igualitarios para todos y cada uno de sus integrantes. Que sustituya en el fondo y en la forma la eufemística “gestión de flujos migratorios”, y en su lugar actúe convencido desde la diversidad cultural como alma y arma de los pueblos. Que sea capaz de entrever y concebir una sociedad cabal que se aleje definitivamente del permanente riesgo de ejercer la barbarie contra la diferencia. Este reconocimiento de la memoria viva de las comunidades y descendientes de moriscos-andalusíes hace efectivo el valor de la diversidad al tiempo que restituye la dignidad de los olvidados.
III
Por último, proponemos esta candidatura para la Concordia desde la concordia. Las comunidades sefardíes comparten el fondo y la forma de esta petición. Lo mismo deseamos que piensen y sientan cristianos, otros creyentes y no creyentes. Por ello, desde la hermandad, no desde el agravio, estrechamos la Mano de Fátima y la Mano de Miriam en un abrazo simbólico que recompone y actualiza nuestro pasado para el futuro. Terminamos reconociendo para los descendientes de moriscos-andalusíes, la sustancia de los argumentos que esgrimió el Jurado para conceder el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 1990 a las comunidades sefardíes: “Después de siglos de alejamiento, este Premio quiere contribuir al proceso de concordia ya iniciado, que convoca a esas comunidades al reencuentro con sus orígenes, abriéndose para siempre las puertas de su antiguo país”
Córdoba, 2010

miércoles, 24 de marzo de 2010

El arqueólogo Víctor Gibello Bravo hablará mañana en Mérida sobre el aljibe de la Casa de las Veletas de Cáceres

MÉRIDA, 24 Mar. (EUROPA PRESS) -
El arqueólogo Víctor Gibello Bravo ofrecerá mañana jueves, día 25, en Mérida una conferencia titulada 'El aljibe de la Casa de las Veletas de Cáceres', enmarca dentro del ciclo de charlas del Consorcio de la Ciudad Monumental de la capital extremeña que se imparten en los Seminarios de Patrimonio 'Mérida, Arqueología e Historia' de 2010.
En la charla organizada para mañana se conocerá cómo tras la intervención realizada por Víctor M. Gibello y María Teresa Cabezas en el aljibe de la Casa de las Veletas de Cáceres en el año 2008, se ofreció una nueva perspectiva de este espacio de 140 metros cuadrados distribuidos en cinco naves de cuatro arcadas, sobre doce columnas y un pilar.
El Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida explicó en nota de prensa que "el hasta ahora considerado aljibe primigenio del antiguo alcázar andalusí de Cáceres pudo haber tenido un uso anterior como sala de oración de una mezquita, levantada probablemente durante el califato de al-Andalus".
En la intervención, añadió el consorcio, se ha podido constatar que el aljibe actual no es un depósito subterráneo si se ve desde el rincón del Gallo, estando en los siglos IX-X elevado sobre el terreno, aunque las remodelaciones posteriores acabaron por elevar el nivel de los alrededores, indicó.
Explica que el cambio de uso "se pudo deber, según su autor, a dos circunstancias, que la sala de oraciones no estaba perfectamente alineada a la Meca, referente religioso de los musulmanes, y es conocido que durante la reforma almohade se derribaron algunos de estos edificios religiosos hasta la base por no cumplir este precepto, y por situarse este enclave en primera línea defensiva frente al avance cristiano, lo que conllevaría un acrecentamiento de sus líneas de murallas para el acantonamiento de tropas, y por ende el suministro de agua a un elevado número de personas y animales en caso de asedio".
El seminario se desarrollará en la Sala Decumanus, situada en la Puerta de la Villa de la ciudad a partir de las 20,00 horas.

martes, 16 de febrero de 2010

Un curso aporta en Cáceres imágenes cinematográficas y documentales de la expulsión de los moriscos

Foto : imagen de la expulsión de los Moriscos
CÁCERES, 15 Feb. (EUROPA PRESS)
El Paraninfo de la Facultad de Filosofía y Letras de Cáceres acogerá los próximos jueves y viernes el curso 'Imágenes cinematográficas y documentales de la expulsión de los moriscos', con una duración de 13 horas.La actividad, organizada por el Área de Estudios Árabes e Islámicos de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Extremadura (UEx) y con la colaboración Casa Árabe, y el Departamento de Historia Moderna de la mencionada Facultad, se inscribe dentro del programa del Secretariado de Actividades Culturales de la universidad regional.Coincidiendo con la fecha del edicto de la expulsión de los moriscos de Hornachos, el objetivo del curso es acercar a los alumnos a un hecho histórico "singular" en el que estuvo implicada la región.
El curso gira en torno a tres documentales que abordan aspectos culturales, sociales y políticos de los últimos musulmanes de la Península Ibérica. Así, la película 'Expulsados 1609', recrea la vivencia que experimentaron cientos de personas que en un momento determinado debieron abandonar su patria. Las intervenciones de importantes investigadores conducirán y completarán los temas.Tanto los documentales como la película forman parte de un proyecto de Casa Árabe, según informó la organización del curso en nota de prensa.'Expulsados 1609' es una película del 2009 en la que participa un elenco de grandes profesionales, el reparto cuenta con Fernando Guillén ('El abuelo'), Pablo Rivero ('Cuéntame cómo pasó'), Pablo Derquí ('El síndrome de Ulises'), Ana Alonso ('Hospital Central') y Juli Fàbregas ('El comisario').El profesorado que participa en dicho curso es Manuel Barrios, catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Granada; José María Perceval Verde, de la Universidad de Barcelona; y María Ángeles Pérez Álvarez, María Isabel López Martínez, María José Rebollo Ávalos, Isabel Testón, Rocío Sánchez Rubio y María Ángeles Hernández, de la Universidad de Extremadura.

martes, 9 de febrero de 2010

El Museo Arqueológico de Badajoz muestra como pieza del mes un candil hispanomusulmán de entre los siglos X y XI

BADAJOZ, 7 Feb. (EUROPA PRESS) -
Foto : replica de un Candil andalusí

El Museo Arqueológico Provincial de Badajoz ha seleccionado como pieza del mes de febrero una candil hispanomusulmán que puede encuadrarse cronológicamente entre los siglos X y XI después de Cristo.
El candil es una de las piezas más características de los repertorios cerámicos hispanomulumanes, según informa la revista cultural ECO y recoge Europa Press. Añade que son generalmente objetos sencillos, muy funcionales, realizados mayoritariamente con arcillas comunes que, en ocasiones es decorada al exterior mediante la aplicación de una capa vidriada.
Los candiles islámicos se generalizan en la Península Ibérica a partir del siglo XI. Están compuestos básicamente por un recipiente circular, de escasa altura con un cuello cilíndrico y elevado en forma de gollete, que facilita el vertido del aceite al interior del depósito. De éste sale un apéndice alargado y abierto en su parte superior destinado a la disposición de la mecha.
Finalmente, la pieza era provista de un pequeño asa que hace más cómoda su manipulación.

sábado, 6 de febrero de 2010

José Manuel Fajardo presenta su libro "La senda de los moriscos. En busca de los otros españoles" en la Diputación de Badajoz

Cabe señalar que el libro ha costado doce años de elaboración hasta que Fajardo dio con la financiación y la editorial adecuadas, en este caso "Lunwerg Editores" que se encarga de la distribución y venta
Foto : Presentación del libro
Badajoz ,4/02/10 Región Digital
El libro "La senda de los moriscos. En busca de los otros españoles", narra y fotografía los pasos de los moriscos extremeños en los principales escenarios en que se establecieron a través de un doble viaje a Rabat y Hornachos que recupera una historia común en el IV Centenario de la expulsión morisca de España.
En el acto de presentación han estado presentes el autor, José Manuel Fajardo, el director general de Promoción Cultural de la Junta de Extremadura, Alonso de la Torre, las diputadas provinciales Inmaculada Bonilla y María José Hormigo y el alcalde de Hornachos, Francisco Buenavista.
Inmaculada Bonilla, "los morisco de Hornachos tuvieron que dejar vidas y haciendas, su arraigo en una tierra singular, para vagar por el Mediterráneo hasta establecerse en algún lugar del norte de África. Su caso es único, pues cuando fueron expulsados de la Península Ibérica permanecieron unidos y así, juntos, llegaron a la actual Rabat y fundaron, en 1610, Salé la Nueva, una república pirata, terror de las potencias occidentales del momento".
La diputada ha afirmado que "siglos de enfrentamiento han devenido en amistad y en no poca nostalgia, la que sienten muchos de los descendientes de aquellos moriscos de raíces hispano-extremeñas. Este libro que prologamos es historia y presente de un Hornachos que brilla con luz propia. La Diputación de Badajoz se siente orgullosa de colaborar en el empeño de esta publicación, de recuperar desde el presente el cuarto centenario de la expulsión de los moriscos y, sobre todo, el sustrato cultural que permanece de aquella presencia".
Por su parte, José Manuel Fajardo ha señalado que "la comunidad morisca de Hornachos está prácticamente extinguida, por lo que es un acto de justicia que las autoridades legalmente constituidas tomen la iniciativa de reparar el error que cometieron, pues son herederas de las autoridades legalmente constituidas entonces. Hay que tener en cuenta que los moriscos de Hornachos eran sus propios habitantes convertidos al Islam, de ahí que la afrenta fue mayor porque no eran extranjeros sino lugareños".
María José Hormigo, actual diputada-delegada del Área de Desarrollo Local de la Diputación y concejala de Hornachos, la publicación representa un hito importante para su pueblo pues "se valora una parte vital de nuestras raíces", para su alcalde, Francisco Buenavista, el libro responde "al espíritu de convivencia que nos ha permitido estrechar lazos con Rabat y a un respeto al diferente".
Alonso de la Torre ha indicado que "la historia de Extremadura no se entiende sin una serie de exilios y emigraciones, de ahí que esta publicación llega en un momento en el que se ofrece una perspectiva nueva de los sucesos acaecidos en aquellos años y que nos sitúa en la realidad histórica de nuestra región".
Fajardo ha dicho que en el viaje a Rabat, contactó con un familiar del primer gobernador que tuvo Salé. Pero pocos más pueden corroborar con documentos su origen extremeño. El suceso de la expulsión se traduce para Fajardo "en un ejemplo de cómo la intolerancia puede hacer que un país crezca amputando y no sumando".
Las imágenes son de Daniel Mordzinski, fotógrafo argentino con residencia en París, son calificadas por Fajardo como "inteligentes, cuentan cosas, no son sólo bonitas", y transitan entre la fisionomía y cultura de Hornachos y calles, monumentos y el mar de Rabat.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Primer paso para la obra de rehabilitación de la Alcazaba de Badajoz

Vivienda licita la restauración del trozo de muralla entre las puertas de Carros y del Alpéndiz por 3,2 millones
Foto : El trozo de muralla que será restaurado. :: J.V. Arnelas
Badajoz 30.12.09- Hoy Digital
La Alcazaba árabe de Badajoz ya está más cerca de mejorar su aspecto. El Ministerio de Vivienda ha licitado las obras de restauración y consolidación del tramo comprendido entre las puertas de Carros y del Alpéndiz por valor de 3,2 millones de euros. La intervención consiste en recuperar la muralla, seis torres principales y cinco puertas de acceso. Para ello se dispone de un presupuesto inicial de 3.263.089 euros.
De este modo, el recinto amurallado pacense da el primer paso para conseguir su rehabilitación.
La actuación será financiada por el Ministerio de Vivienda y seguirá las pautas del proyecto encargado por la Junta de Extremadura.
Así lo publicó ayer el Boletín Oficial del Estado (BOE), que establece como fecha límite el 18 de enero para la presentación de ofertas de empresas que quieran hacerse cargo del proyecto de restauración.
Una vez que se adjudiquen las obras, éstas tendrán un plazo de ejecución de un año y medio.
Según Vivienda, se ratifica así su «compromiso de sufragar de forma íntegra la primera fase de recuperación de la Alcazaba árabe y de licitar antes de final de año las obras», tal como acordó el secretario general, Javier Ramos, el pasado 1 de octubre en su visita a Badajoz para reunirse con el resto de miembros de la comisión de seguimiento de los trabajos, la cual está integrada por representantes del Ministerio, la Junta y el Ayuntamiento de Badajoz.
Segunda fase
En dicha reunión se acordó igualmente que el Consistorio pacense licitaría antes de final de año la redacción del proyecto básico de la segunda y última fase de recuperación del recinto amurallado. Esta segunda fase será financiada por el Ejecutivo regional y las arcas municipales.
De este modo, explica, el Gobierno central sufraga en un 50% el coste total de las obras de recuperación de este conjunto arquitectónico declarado Monumento Histórico Artístico en el año 1931, mientras que la Junta de Extremadura y el Ayuntamiento de Badajoz financiarán el resto en un 25% cada uno.
Los trabajos que se llevarán a cabo en las dos fases para recuperar el patrimonio histórico del monumento, mejorar su entorno y adecuarlo para usos turísticos y de ocio son la rehabilitación integral de las murallas, torres, puertas y elementos defensivos, mientras que en la segunda fase se realizará el tratamiento exterior de las laderas que rodean el recinto y el tratamiento interior del conjunto amurallado.
También en una segunda fase se realizará la adecuación de la Alcazaba para usos turísticos y de ocio con la intención de recuperar pequeñas construcciones preexistentes, incluyendo un centro de interpretación y un espacio de servicio hostelero para visitantes que aún está por determinar.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Mérida : La Alcazaba Árabe desvela sus secretos

Diez años de trabajos en el monumento permiten aclarar sus incógnitas y mejorar las posibilidades de explotación turística
07.12.09 - 00:08 -JUAN SORIANO MÉRIDA. hoy digital
La mezquita más antigua de Extremadura, una fortaleza única en Hispania, una iglesia que se creía perdida. Estas y más sorpresas escondía la Alcazaba Árabe de Mérida, un monumento que en los últimos años ha pasado de ser considerado un enclave secundario a pieza clave en la historia de la ciudad.Tras el Teatro y el Anfiteatro, la Alcazaba Árabe se ha convertido en el segundo monumento más visitado de Mérida. Una conferencia impartida por Santiago Feijoo y Miguel Alba en el Seminario de Patrimonio del Consorcio de la Ciudad Monumental desvela las intervenciones que se han llevado a cabo en el recinto en los últimos diez años, que explican por qué este espacio ha ganado en atractivo tanto para los turistas como para los investigadores.
Las actuaciones en la Alcazaba Árabe forman parte de un Plan Integral elaborado por el Consorcio entre los años 1999 y 2000. Ante la dificultad para conseguir financiación para ejecutarlo, el proyecto se dividió en pequeñas intervenciones, lo que ha facilitado el acceso a fondos de distintas instituciones. El colofón a este trabajo se obtuvo con la restauración y consolidación de las murallas del monumento, a lo que el Gobierno y la Junta destinaron un millón de eurosNuevas investigacionesComo repasó Miguel Alba en la citada conferencia, los investigadores del Consorcio han aprovechado este tipo de proyectos de intervención para mejorar en el conocimiento del monumento y desvelar algunas de las incógnitas que presentaba.Hasta hace unos años, los especialistas aún consideraban que la construcción de la Alcazaba se remontaba a época visigoda, debido a que su planta es de estilo bizantino y a la decoración que muestran algunos elementos. Los trabajos del Consorcio, centrados tanto en el exterior como en el interior del recinto, han permitido aseverar que se trata de una construcción islámica más importante de lo que se creía.En el caso del exterior, se ha podido comprobar que la Alcazaba estaba defendida por un foso. También se ha descubierto un antemuro que defendía las torres que se pueden contemplar en la calle Graciano y que, por su estado actual, parecían fortificaciones exentas. Una de estas torres desapareció en la que hoy es la calle Ciñuelas.También se ha podido estudiar los paramentos originales y otros lienzos que fueron fruto de una restauración posterior. Esto indica que en un primer momento se construyó de forma eficaz, pero quizá con demasiada rapidez, lo que causó problemas en años posteriores. La explicación que se maneja es que servía tanto para albergar tropas que defendieran la ciudad como para defenderse de los propios emeritenses, que causaron no pocas revueltas durante los primeros años de dominación musulmana. Esto se ha visto refrendado con la documentación de una torre defensiva en el Alcazarejo que miraba hacia el casco urbano.En cuanto al interior, ha sido crucial el estudio del aljibe, que algunos estudiosos consideraban anterior a la Alcazaba debido a que empleaba elementos romanos y a que su planta no estaba alineada con la construcción islámica.Sin embargo, se ha podido atestiguar que es de la misma época que el monumento y que su complejidad le confería una utilidad especial. La planta es distinta a la del recinto militar porque estaba enfocada a La Meca, lo que ha permitido aseverar que en su primera planta albergaba una mezquita, la más antigua de la Lusitania. Como sucedió durante la Reconquista, este lugar de culto fue 'reutilizado' por los cristianos, lo que ha permitido identificar el lugar de la antigua iglesia de Santa María del Castillo o Santa María la Blanca, una incógnita para los historiadores.En la cisterna del aljibe se ha podido documentar un vaso más profundo, para lo que en tiempos se hizo una excavación que puso en peligro toda la torre. Los especialistas creen que esta ampliación se llevó a cabo en tiempos de sequía para asegurar el abastecimiento a las tropas.Todas estas novedades llevan al Consorcio a pensar que el monumento no era solo un recinto militar defensivo, sino también una construcción denominada ribat-fortaleza, que acogía a órdenes militares islámicas (un precedente de las cristianas) que acudían a zonas de conflicto para defender su fe. Estos recintos son propios del norte de África, pero aún no se había documentado ninguno en Hispania, hasta que se ha profundizado en el conocimiento de la Alcazaba Árabe de Mérid